Me pedias jabón - lo más permitido a nadar que nos está permitido, decías -. Llegó esta mañana tu carta. Así que te envio doce pastillas con la esperanza de que te lleguen cuatro. (...)
Hoy han confirmado que nuestra solicitud de matrimonio ha sido denegada. Estatuto IBEC-27, cláusula F.
No hay mayor error que creer que la ausencia es la nada. La diferencia entre ambas es cronológica ( tiene que ver con una cronología que ellos no controlan ). La nada es antes, y la ausencia, después. A veces es fácil confundirlas: de ahí algunos de nuestros pesares.
A.
miércoles, 10 de marzo de 2010
De A para X *******
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Todas las cartas dejan una reflexión en mí. Gracias por compartirlas.
ResponderEliminarQuizás pensemos a veces que la nada es más soportable que la ausencia, pero sólo la ausencia es vida.
Me alegro mucho,Lagarto, de que de alguna manera te lleguen. Esa es la finalidad de publicarlas, compartirlas. Si tienes oportunidad tienes que ver la instalación que Isabel Coixet ha hecho en La Casa Encendida, aunque solo sea para ver el video de la conversación que ella y Berger tienen sobre las cartas...y sobre la vida.
ResponderEliminarLa comparación que hace es poética no filosófica, pero me pregunto si la vida que dices que tiene la ausencia no viene dada de la que ha tenido la nada antes.
Un abrazo.