La teta asustada
Fausta tiene "la teta asustada", una enfermedad que se transmite por la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante la guerra del terrorismo en Perú. La guerra acabó, pero Fausta vive para recordarla, porque "la enfermedad del miedo" le ha robado el alma.
Ahora, la súbita muerte de su madre la obligará a enfrentarse a sus miedos y al secreto que oculta en su interior. La teta asustada cuenta la búsqueda de un florecer. Un viaje del miedo a la libertad.
La historia tiene varias lecturas, pero lo que más me gustó cuando la ví fue lo que calla o insinua. El silencio es el protagonista de la historia y de la cultura andina que entiende la vida y la muerte como una misma cosa. De la muerte que no es un estadio futuro, sino que está por todos los lugares pulsando y respirando de manera latente (una muerta que paradógicamente está viva durante toda la película protagonizándola y una madre que ha estado muerta en vida) .
El silencio identificado con las raices de una papa que siguen creciendo después de muerta y exhumada, como la memoria de los hechos trágicos que sucedieron en los 80 de la mano de "Sendero luminoso", pero no pueden dejar de crecer a cada instante: memoria, tiempo, silencio.

¡Qué buena pinta tiene!
ResponderEliminarSabes cómo hacer que me interese por una película. Tengo que verla. Gracias.
ResponderEliminarEs una película difícil, Lagarto. Está llena de silencios y de duras metáforas. El miedo "mamado" de una madre no siempre tiene cara, como en este caso, hay veces que no la tiene y es igual de destructivo.Si la ves me dices que te ha parecido,vale??
ResponderEliminar!Tiene una pinta buena y dura, nena!
ResponderEliminarLas primeras escenas con la madre contando como la violarón estando embarazada de ella son increíbles.