Tengo un amigo, Toni Rueda, que es Técnico de Iluminación. Lleva trabajando con la Luz muchos años. Ha iluminado edificios medievales, iglesias, espectáculos musicales y de danza, teatro...Desde hace tiempo colabora con diferentes museos nacionales y europeos, entre ellos el Reina Sofía. Uno de sus últimos trabajos se ha estrenado en Madrid en La casa Encendida.
Es un proyecto de Isabel Coixet inspirado en un libro epistolar de John Berger, "De A para X ".
La instalación reconstruye en tres dimensiones la historia de A y X, gracias a la lectura simultánea de las cartas por diez de las más prestigiosas actrices europeas y de la voz del propio John Berger. Los que visiten la instalación recorrerán el laberinto de mallas ideado por Benedetta Tagliabue y sentirán a través de estímulos sonoros y visuales las sensaciones que podría sentir X al leer las cartas de su amada A en su celda de 2x 3 donde estaba recluido.
Yo no he visto la instalación, pero he leído el libro. En él se reproducen las cartas encontradas en la celda vacía de una antigua cárcel. Las cartas van dirigidas a X, preso político de la celda 73. A, su amada, le describe en ellas cosas del día a día, y lo hace de tal manera, que te imaginas a X consiguiendo evadirse durante su lectura de ese pequeño espacio en el que tiene que "vivir". Son cartas llenas de sensaciones, olores, sabores, texturas, colores de dolor y esperanza...
Él escribe en el reverso de las cartas notas políticas, notas reales, datos que en la cárcel cobran otro sentido.
Ella, fuera, escribe vida.
Él, dentro, desmitifica la vida en hechos.
No se pueden identificar los lugares, ni la guerra de la que se habla, pero en cada carta están la ira contenida, la injusticia y todo el dolor que una guerra significa. Y en medio de todo ello una persona enamorada que consigue que sus palabras destilen vida, amor y esperanza.
Voy a ir publicando pequeños retazos, trocitos del alma de A que manda en cada carta a X.
(....) Qué grande es la diferencia entre la esperanza y la expectación. Al principio creía que tenía que ver con el tiempo, que la esperanza era aguardar algo más lejano. Me equivocaba. La expectación pertenece al cuerpo, mientras que la esperanza es del alma. Ésa es la diferencia. Las dos conversan, se animan o se consuelan, pero sueñan cosas distintas. Y he aprendido algo más. La expectación del cuerpo puede durar tanto como cualquier esperanza. Como la del mío, pensando en el tuyo. Expectante.
A.
Nunca me habría planteado que la expectación procediera del cuerpo. Tendré que pensar en eso.
ResponderEliminarPor lo que explicas y por la cita, debe de ser uno de esos libros que hay que apuntarse. Como si tuviera pocos. ¡Ay, Dios! Y la exposición pinta bien. ¿No la irás a ver?
Dush,es un libro para leer. Yo solo voy a publicar pequeños extractos que quiero tener aquí.Con ellos no te puedes hacer idea del conjunto de las cartas.
ResponderEliminarVoy a tratar de ver la instalación en Madrid, estará hasta el 11 de Abril.Luego va a Milán,Paris,Berlin y Londres,creo.