Una vez llegaste tan pronto
que no había flor que no fuese semilla
mano que no fuese garra
ni amor nocturno que el sol no descubriese
en los cines de barrio o en los parques.
Otra vez llegaste tan tarde
que el prólogo ya estaba en el epílogo
un pinzón cantaba a medianoche
las castañas asadas sabían a sobresalto
de muchachitas muertas.
A veces llegabas cabalgando una tormenta
y te asombrabas de encontrarnos empapados.
A veces custodiada por un tigre
y te ofendías mortalmente si yo le daba la mano
sin quitarme los guantes.
A veces llegabas desde detrás del tiempo
me tapabas los ojos
y yo tenía que adivinar
si el beso o la agonía
la entrega o cuántos surcos
arados en tu cuerpo por estaciones de un año
donde ya no había plaza para mí.
Hoy te estoy esperando en el momento justo.
En el fruto maduro. En la frente del día.
En una espuma que equidista de la rosa y del cenit.
Amor mío
no tardes.
Jorge Riechmann
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jueves, 15 de abril de 2010
Citas
La noche era cálida, pero no tanto como sus miradas, pensaba ella. Juntos, sentados entre viejas piedras, escuchaban la música que los unía y los llevaba hacia lo que los dos esperaban que sucediera. Miradas y caricias, sonrisas y silencios mientras la música los envolvía acariciándolos suavemente y extremeciéndoles otras. La luna se asomaba entre las nubes haciéndoles un guiño, ella era su cómplice, los miraba y sonreía al ver la escena. Estaban rodeados de gente, pero solo estaban él y ella. Juntos. No habia sido fácil llegar a esta noche, todo parecia indicar que nunca llegaría, pero éste era el momento justo. De la mano caminaron un rato cuando los músicos terminaron de tocar. Silencios, miradas y el calor de un sentimiento compartido. Después, en la despedida, solo un beso y un hasta mañana. Cerró los ojos y una sonrisa se dibujó en su boca, la que los labios de él habian besado. Y en silencio, sola, volvió a sentir el calor de ese beso y su mirada al marchar. Tenian una cita. Mañana.
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viernes, 5 de febrero de 2010
Memoria y Sueño
"Somos lo que soñamos ser y ese sueño no es tanto una meta como una energía. Cada día es una crisálida, cada día alumbra una metamorfosis. Caemos, nos levantamos. Cada día la vida empieza de nuevo.
La vida es un acto de resistencia y de re existencia; vivimos, revivimos. Pero todo se sostiene en la memoria. Somos lo que recordamos, la memoria es nuestro hogar nómada.
Como las plantas o las aves emigrantes, los recuerdos tienen la estrategia de la luz. Van hacia adelante, a la manera del remero que se desplaza de espaldas para ver mejor.
Hay un dolor parecido al dolor de muelas, a la pérdida física, y es perder algún recuerdo que queremos. Esas fotos imprescindibles en el álbum de la vida.
Por eso, hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad. En esa melancolía como espuma en las olas, se alzan los sueños."
Manuel Rivas.
Habiamos pasado el día juntos hablando de lo humano y lo divino,pero sobretodo de nosotros, de nuestras vidas y de nuestros recuerdos. A dos de nosotros nos pasaba lo mismo.Teniamos "lagunas" en nuestras memorias y los dos ya habiamos llegado a la conclusión de que no eran malos recuerdos que nuestra memoria habia borrado.No.Lo que habia sucedido es que durante tiempo habiamos vivido sin tener plena consciencia de ello y habiamos llenado lagunas enteras...recuerdos perdidos de lo no vivido conscientemente.
Somos lo que recordamos, lagunas incluidas.Somos lo que soñamos,si ese sueño es una energía en nuestras vidas y no una meta que nos impida vivir de una manera consciente nuestro cada día.
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