Chow Mo Wan, es un escritor de los años sesenta que escribiendo una novela llama a esa parte suya y lo hace viajando a 2046, donde nada cambia. Viaja a Singapore, Hong Kong, en la búsqueda de ese yo, el que podía, el que sabía amar, y que ha perdido.En ese viaje en un misterioso tren se vuelve a encontrar con el mismo amor del pasado. El recuerdo de la única mujer que ha amado vuelve y determina sus relaciones con cuatro mujeres que representan otras tantas idealizaciones de lo femenino.
De ese viaje, ninguno de los que fueron volvió jamás, nos dice, excepto él. Estuvo allí y decidió volver y cambiar.
2046 nos habla del amor, pero más allá del amor, nos habla de la memoria, de la necesidad de tener un lugar donde guardar o esconder recuerdos, pensamientos, deseos, sueños, esperanzas y secretos.
"Cuando estés preparada y dejes de vivir de tus recuerdos, búscame", le dice a una de esas mujeres que le aman. Y al hacerlo se da cuenta que se lo está diciendo a sí mismo.
Ahí empieza la posibilidad de encontrarse nuevamente con el amor, cuando logra soltar, aflojar, deja que los recuerdos sean solo recuerdos y acepta el fluir vital que implica que la vida está llena de tropiezos, que son simplemente parte de ese avanzar hacia uno mismo.
Quizás detrás del amor correspondido y la felicidad soñada esté solo el hecho de encontrar a la persona apropiada en el momento preciso...
La verdad es que no disfruté de esa película. No consiguió engancharme, a pesar del interés que tenía en Wong Kar-wai ya desde hacía tiempo.
ResponderEliminarLa culpa no fue de la peli, no. La culpa fue mía, que se me ocurrió ir a verla con un director de cine amigo mío, y alguien de su equipo de producción: me pasé toda la película y las cañas de después hablando de cambios de eje y cosas así de técnicas. Un horror, para una película tan poética :)
Pues lo tienes fácil, Lagarto, tienes que verla con otra compañía ( ;
ResponderEliminarLa pusieron el otro día en Tv2, yo no la ví en cine, pero seguro que la vuelvo a ver, está llena y permite más de un visionado. Un abrazo